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El paraguayo Juan Ángel Napout (62) tendrá una nueva audiencia en dos semanas, el miércoles 29 de julio, para resolver su pedido de permiso del arresto domiciliario por el riesgo de contraer el coronavirus en su lugar de reclusión, en Miami, Estados Unidos.

La jueza que lleva adelante el caso considera que Napout no está en «riesgo inminente», pero los datos de personas con COVID-19 en la cárcel dice todo lo contrario. Marc A. Weinstein, abogado de Juan Ángel, destacó que hasta el martes había 79 casos positivos de COVID-19 en la cárcel donde está su defendido, una alza de 59 casos en dos días. «Es decir, con el riesgo de pandemia no se juega; no es tema teórico; es la vida o muerte», resaltó.

Por otra parte, el doctor José Ignacio González Macchi destaca que el riesgo en su lugar de reclusión es real y que se debe proceder conforme a derechos humanos inalienables. “No se rechazó el pedido, sino la jueza dio dos semanas para una nueva audiencia, porque creció mucho los casos de COVID en esa cárcel y el estado de Florida también está muy golpeado por el virus. El pedido de Napout primero que nada es un derecho a la vida y el derecho de libertad que todos tenemos, que son derechos humanos inalienables. La fiscalía en Estados Unidos hace su propuesta de rechazo del permiso sobre la base de que no existe peligro en contra de la vida de los internos, cosa que no es correcto, no es así», aseveró.

Napout hace más de 4 meses no ve a ninguna persona allegada a él. Está encerrado sin posibilidad de visita. El consulado de allá está haciendo su esfuerzo como para estar siempre conectado con él, pero no tiene contacto con sus familiares y si lo va a hacer debe llegar hasta el lugar en donde están los ordenadores, y estará muy expuesto a la posibilidad de contraer el virus. Napout cumplió con todas las exigencias americanas, así como las sanciones económicas. Lo que él ofrece como garantía es haber satisfecho con todas las exigencias impuestas”, explicó González Macchi.