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Pabla y Chiruzo

El objetivo de vida de todo ser humano es la felicidad. Esto incluso fue motivo de estudios e investigaciones sobre cómo ser felices. Me topé con una investigación que se llevó a cabo por 75 años (fuente: Dr. Waldinger, profesor de psiquiatría en la Escuela de Medicina de Harvard). Resumiendo en su conclusión reveló que “la felicidad no está basada en el dinero ni en la fama, sino en las relaciones con las personas, y lo felices que somos en ellas tiene una poderosa influencia en nuestra salud”. Como decía Aristóteles: El ser humano es un ser social, y necesitamos de los otros para sobrevivir. Estoy totalmente de acuerdo. No hay nada mejor que una relación sana con las personas que nos importan, ya sean familiares, amigos o pareja. Y me detengo en este último punto: la relación de pareja.

Una buena y sana relación amorosa no significa que no hayan tenido nunca ninguna discusión o dificultad, sino que han sabido enfrentarlas y superarlas sintiéndose comprometidos con la relación. ¿Pero cómo sabemos que estamos en una relación sana y comprometida? Ese es otro punto que como buscadores de la felicidad debemos saber identificar. La mejor manera de saberlo es que ambos estén en sintonía en sus prioridades y deseos en su proyecto de vida.

Una vez leí un artículo sobre los tres tipos de amores que experimentamos en la vida:

Primer amor: este es el amor que sucede cuando somos jóvenes y que parece un cuento de hadas. Es la relación sentimental que nos hace pensar que será la única de nuestra vida.

Segundo amor: este será el amor más difícil de tu vida. Es el que permite aprender acerca de cómo somos y cómo nos gusta que nos amen.

Tercer amor: este es el amor sorpresa, ese que jamás imaginaste que llegaría y que te rompe todos los esquemas de cómo debería ser una relación para ti. Este tipo de relaciones fluye con facilidad y la conexión con la otra persona es casi inexplicable. El tercer amor es más libre, pues no hay ideales ni expectativas de cómo debería ser o actuar la otra persona. Cuando llega se dejan de lado las estrategias y solo te sientes plena y feliz.” (fuente: https://www.m360.cl/noticias/sexo-pareja/amor/estos-son-los-3-tipos-de-amores-que-tendras-durante-tu-vida/2018-04-05/131525.html).

Si viajara en el tiempo y me encontrara con mi otro yo en las dos primeras etapas amorosas me diría: “Tranquila, ya llegará el correcto. Por el momento, disfrutá de esta relación hasta que sientas que es el momento de partir. Y cuando debas hacerlo, hacelo sin dudarlo, sin miedos.”

Desde mi experiencia puedo decir que en cada una de esas etapas fui feliz a medida de lo que mi corazón y mi madurez necesitaba y priorizaba en ese momento. La felicidad va mutando de acuerdo a cómo vamos evolucionando como personas y vamos teniendo necesidades diferentes. Lo que te hacía feliz antes, tal vez ahora ya no, y cuando eso ocurre, es cuando debés replantearte tus objetivos y cambiar de dirección. Y no solamente esto se aplica a relaciones de pareja, sino en cualquier ámbito de tu vida. Al fin de cuentas, la felicidad es tuya y depende de vos. El resto es vyrorei.